Etiquetas de eficiencia energética más sencillas

Etiqueta energéticaLos frigoríficos, los aires acondicionados y las fuentes de luz que se utilizan en las viviendas son algunos de los dispositivos que deben llevar su correspondiente etiqueta energética. Ahora, la Comisión Europea revisará la normativa sobre este etiquetado para asegurar que los consumidores puedan tomar decisiones fundadas que les ayuden a ahorrar energía y dinero.

Hoy los productos se clasifican en diferentes escalas y lo que Europa quiere implantar es una única escala de etiquetado energético “de A a G” y reajustar así las etiquetas actuales. Además, proponen que todos los nuevos productos introducidos en el mercado de la UE se registren en una base de datos en línea. Estas propuestas se enmarcan en el principio europeo de “primero, la eficiencia energética”, insertado en la Estrategia para la Unión de la Energía.

Desde que entró en vigor en 1995, la etiqueta energética europea ha demostrado su eficacia porque el 85% de los consumidores europeos la tienen en cuenta en sus decisiones de compra, sin contar que esta medida ha impulsado la innovación en la industria, ya que hoy muchos productos se sitúan en las clases superiores.

No obstante, los consumidores pueden pensar que al elegir un aparato calificado como A+ están eligiendo el más eficiente, puesto que tal vez no sepan que existen los A+++. Por eso, para que a todos nos resulte más fácil comprender y comparar productos, las instituciones europeas proponen una única etiqueta de “A a G”.

Una base de datos digital  

Se estima que entre el 10 y el 25% de los productos del mercado no cumplen con los requisitos de etiquetado de eficiencia energética y que, por ese incumplimiento, se pierde el 10% del ahorro de energía previsto.

Para combatir ese problema se propone la creación de esta base de datos en la que fabricantes e importadores registren sus productos. Con esta herramienta, las autoridades de los Estados miembros responsables de aplicar la legislación dispondrán de información clave centralizada. Asimismo, la base de datos permite poner a disposición de los consumidores información sobre la etiqueta y los productos.

Evolución de la etiqueta energética¿Y ahora qué?

Los productos que ya estaban en el mercado se seguirán vendiendo como antes y los nuevos se comercializarán con la nueva etiqueta. Los fabricantes registrarán sus productos con información accesible para los Estados y se informará a los consumidores con campañas específicas.

Se espera que el nuevo sistema aporte un ahorro de energía adicional equivalente al consumo energético anual del conjunto de los países bálticos.

Ventajas para consumidores, fabricantes y minoristas

La nueva etiqueta energética supondrá para los consumidores un ahorro adicional cifrado en 15 euros al año por varios motivos: contar con una información más clara, la posibilidad de comparar productos y por contar con más información sobre los consumos y rendimientos. En total se calcula que con el nuevo sistema cada hogar economizará 480 euros al año.

No olvidéis que, si tenéis alguna duda al respecto de los cambios que se avecinan en el etiquetado energético, en la red de almacenes de La Plataforma encontráis asesoramiento profesional para resolver vuestras dudas al respecto. ¡Trabajamos de profesional a profesional!

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